
‘El necio se cruza de brazos y se arruina a sí mismo. Mejor un puñado con tranquilidad que dos con fatiga y de correr tras el viento..’ (Eccle 4:5-6)
Aquí hay dos extremos que la Biblia te llama a evitar. El primero es ser flojo y estar de ocioso, lo cual te llevará a la pobreza, y el segundo es estar esclavizado al trabajo. Es mejor tener pocas cosas y estar tranquilo y contento que tener las manos llenas, andar de un lado a otro y estar consumido por el trabajo y las preocupaciones. El trabajo es importante, pero no dejes que te consuma y te robe tiempo con tu familia, amigos, descanso y disfrutar de lo que Dios te ha dado.
Hola que tal mi nombre es Edgar y esto es “Consejos Gratis,”
En este podcast vamos a estar explorando que significa vivir bien, como tomar decisiones, y como honrar a Dios. En otras palabras, como ser sabios, como el libro de proverbios nos da imagen de como ser sabios de acuerdo a Dios.
Este podcast está dirigido a jóvenes que buscan poner en práctica las enseñanzas de la Biblia y cómo la Palabra de Dios es relevante en nuestras vidas. En particular, me dirijo aquellos jóvenes que se consideran cristianos pero que quizás no tienen principios claros sobre cómo manejar sus relaciones, su tiempo, sus finanzas, valla, cómo vivir de una forma que refleje la fe cristiana.
En este episodio vamos a hablar sobre salud física y mental. Como la biblia nos da sabiduría para tener un cuidado integral, manteniendo nuestro cuerpo y mente saludables. Entonces sin mas preámbulos comencemos.
En nuestro mundo actual, es común vivir vidas frenéticas y agotadoras, especialmente en México. Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), muchos empleados trabajan más de 56 horas a la semana. Lamentablemente, estas largas jornadas laborales tienen un alto costo para los empleados. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año fallecen alrededor de 1.9 millones de personas debido a enfermedades relacionadas con el trabajo, y las largas horas laborales son un factor determinante.
Trabajar más de 55 horas semanales aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Además, según Miguel Agustín Garza, consultor de salud ocupacional, estas jornadas extenuantes afectan la salud física y psicológica, lo que reduce la productividad y el rendimiento.
Desafortunadamente, esta situación requiere cambios en las leyes y no siempre depende del individuo. Oremos por un cambio en esta situación. Sin embargo, en este episodio me quiero enfocar en lo que podemos hacer al respecto. Es esencial que seamos diligentes e intencionales en el cuidado de nuestra salud, ya que somos directamente afectados por ello. Incluso si tienes tu propio negocio, es importante establecer límites en tus horas de trabajo para que no consuman toda tu vida.
Quiero explorar algunos principios que la Biblia nos ofrece y que puedes aplicar en tu vida para mantener una buena salud tanto dentro como fuera del trabajo. Estos principios no solo te ayudarán a mantener relaciones saludables con tu familia y amigos, sino que también te permitirán mantener la motivación y la productividad en el trabajo.
La importancia del cuerpo y de la menta
Para empezar, es importante entender que como seres humanos, Dios nos creo con un cuerpo y una mente. Muchas veces se puede tener la impresión que como cristianos no debemos poner atención a nuestro cuerpo. Podemos malinterpretar pasajes como Gálatas 5:16, que nos insta a vivir por el Espíritu y no seguir los deseos de la carne. Podríamos pensar erróneamente que prestar atención a nuestros cuerpos va en contra de la voluntad de Dios o que el cuerpo es insignificante porque eventualmente se deteriorará. Sin embargo, en este versículo, Pablo se refiere a las inclinaciones pecaminosas, como la inmoralidad sexual, el odio, las discordias y los celos.
La Biblia nos revela que los seres humanos somos seres complejos. Constantemente, se mencionan diferentes dimensiones de nuestra existencia: cuerpo, mente, espíritu, alma, conciencia, corazón y voluntad. El Señor Jesús enfatiza en Mateo 22:37 la importancia de amar al Señor con todo nuestro corazón, alma y mente. El apóstol Pablo también destaca que nuestro cuerpo es el templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19). Esto significa que estamos creados de una manera en la que cuerpo, mente, relaciones y espíritu trabajan en unidad inseparable. Lo que ocurre en nuestro cuerpo afecta nuestro espíritu, y lo que sucede en nuestra mente afecta nuestra salud física.
El libro de Proverbios 16:24 nos enseña que “las palabras amables son como un panal de miel: endulzan la vida y dan salud al cuerpo”. Esto nos muestra que nuestra mente, cuerpo, alma y espíritu están interconectados. Recibir palabras de aliento y tener una actitud positiva influye en cómo nos sentimos físicamente, porque todo está interrelacionado.
Es fundamental comprender que cuidar nuestro cuerpo y mente es una expresión de amor y gratitud hacia Dios, quien nos creó de manera integral. Cuando honramos y cuidamos de nuestro cuerpo que Él nos ha dado, podemos experimentar una vida más plena y equilibrada.
Déjame ponerte un ejemplo, Imagínate un taco. El taco está compuesto por tres elementos principales: la tortilla, el relleno y la salsa. Si le quitas la tortilla, deja de ser un taco; si le quitas el relleno o la salsa, también pierde su esencia. De la misma manera, nosotros como seres humanos no podemos existir sin nuestro cuerpo, mente y espíritu. Ninguna de estas dimensiones es secundaria, todas son parte integral de nuestra humanidad.
En 1 Reyes 19, encontramos la historia del profeta Elías, quien se encontraba en un momento de aparente derrota y huyó al desierto. En ese estado de desánimo, llegó a desear la muerte. Sin embargo, en lugar de reprenderlo o darle un sermón sobre fe, Dios envió un ángel para alimentarlo y permitirle descansar. Dios se preocupó por la restauración física y mental de Elías.
Somos seres limitados y dependientes de nuestro cuerpo. A través de él interactuamos con el mundo que nos rodea. Y nuestras relaciones, como las que tenemos con nuestra familia, pareja y amigos, juegan un papel determinante en nuestra vida.
También somos seres racionales y emocionales. Tenemos la capacidad de pensar, reflexionar y tomar decisiones, pero también experimentamos emociones y sentimientos. Y Nuestra voluntad nos permite elegir y actuar.
Además, somos alma y espíritu. Tenemos un espíritu que nos conecta con Dios y nos impulsa a buscar y relacionarnos con lo trascendente. Nuestra alma, por otro lado, está relacionada con nuestra vitalidad y lo que nos mantiene vivos.
Todas estas dimensiones, unidas y trabajando en conjunto, nos conforman como seres humanos. Cada una de ellas merece ser cuidada y nutrida para alcanzar un bienestar integral. Nuestra fe y seguir al Señor Jesús no se trata solo de creencias, sino de un estilo de vida. Nuestro enfoque diario, cómo cuidamos nuestro cuerpo, mente, relaciones y cómo vivimos muestra y revela nuestra fe y glorifica a Dios.
Habito uno: Alimentación y ejercicio
La alimentación y el ejercicio son fundamentales para mantenernos saludables y disfrutar de una buena calidad de vida. En Latinoamérica, las cifras de sobrepeso son alarmantes, y muchas veces, debido a las extensas horas de trabajo, no se cuenta con la energía necesaria para ejercitarse y comer de manera saludable.
A medida que nos hacemos mayores, nuestro sistema digestivo ya no funciona igual que en nuestra juventud. Es importante revisar nuestras porciones de comida y no comer en exceso. Cuando cumplí los 3 años me di cuenta que ya no perdía peso tan fácilmente, entonces tuve que rebajarle a mis porciones de comida.
En México, nos encanta freír los alimentos, pero es importante limitar el consumo de grasas. Lo mismo ocurre con la comida chatarra y las bebidas azucaradas. Todos estos alimentos no benefician a nuestro cuerpo. Es preferible optar por frutas, incluir vegetales en nuestras comidas y reemplazar los refrescos por agua. Cuando me mudé a Australia, me sorprendió ver que la mayoría de las personas beben agua. En los restaurantes, el agua es la opción principal y es común que la gente no ordene otra bebida. EL agua del grifo es agua potable. Incluso en los parques, hay fuentes de agua potable. Beber agua es muy fácil. Recuerdo que cuando visité México, sin pensar, fui a tomar agua del grifo y mi hermana me detuvo, recordándome que en México se utiliza agua embotellada para beber. Aunque el acceso al agua pueda ser limitado, te recomiendo hacer el esfuerzo de tomar al menos 2 litros de agua al día.
En cuanto al ejercicio, no se trata solo de actividades intensas. Cualquier actividad que implique mover el cuerpo, respirar rápidamente y aumentar los latidos del corazón cuenta como ejercicio. Incluso simplemente moverte más y pasar menos tiempo sentado ya es un buen comienzo. Los beneficios de hacer ejercicio son muchos: mejora tu condición física y mental, incrementa tu energía, reduce el riesgo de enfermedades, combate la obesidad y el sobrepeso, y mantiene y mejora la presión arterial, el colesterol y los niveles de azúcar en la sangre.
El ejercicio puede ser ligero, moderado o intenso. El ejercicio ligero incluye actividades tan simples como moverse por la casa, cocinar o lavar los platos. El ejercicio moderado implica un esfuerzo mayor, como caminar durante un corto trayecto o andar en bicicleta. El ejercicio intenso es aquel que te hace sudar, como correr, saltar la cuerda o practicar algún deporte. Trata de realizar ejercicio moderado, como caminar durante 30 minutos al día, para mejorar tu salud. Si puedes incorporar ejercicio intenso, como correr o seguir un programa de ejercicios en línea, dos o tres veces por semana, mucho mejor. En YouTube, encontrarás una gran cantidad de ejercicios que puedes seguir, desde sesiones de 10 minutos hasta 30 minutos.
De momento, porque es invierno donde vivo, mi esposa y yo nos ejercitamos desde casa, en las tardes hacemos kickboxing, piernas, o abdominales, o yoga. Y así los dos nos mantenemos activos
Habito dos: Descanso y recuperación
Dormir es más que una simple necesidad física; también es una expresión de confianza en Dios. Salmo 127:1-2 dice: “Si el Señor no edifica la casa, en vano se esfuerzan los albañiles. Si el Señor no cuida la ciudad, en vano hacen guardia los vigilantes. En vano madrugan ustedes y se acuestan muy tarde para comer un pan de fatigas, porque Dios lo da a sus amados mientras duermen.”
El descanso adecuado es esencial, ya que cuando estamos cansados, nuestra capacidad para pensar con claridad se ve afectada. Además, la falta de sueño puede debilitar nuestra fe, ya que nos resta energía para resistir las tentaciones y disfrutar plenamente de nuestra familia. Como leímos anteriormente, comer un “pan de fatigas” no es el plan de Dios para nosotros. Si algo te está impidiendo dormir bien, ya sea el trabajo o las preocupaciones, ora antes de acostarte y considera si es necesario realizar cambios en tu vida laboral.
Sin embargo, el descanso no se limita solo al sueño nocturno. En el libro de Génesis, cuando Dios creó los cielos y la tierra, lo hizo en seis días y luego descansó en el séptimo día. Este descanso se convirtió en uno de los mandamientos de Dios entregados a Moisés. Aunque Dios no necesitaba descansar por cansancio, El Señor Jesús enseñó que el Sabbath fue hecho para el beneficio de la humanidad y no al revés (Marcos 2:27). La palabra Hebrea Sabbath implica detenerse, dejar de trabajar, dejar de preocuparse y estar contento con lo que se tiene. Se trata de descansar y adorar a Dios. En nuestros días, con el ritmo acelerado de vida que mencioné anteriormente, si no somos intencionales en nuestro descanso, terminaremos en un estado perjudicial que puede afectar nuestra salud física y mental.
Aunque, por la gracia de Dios, no estamos obligados a seguir la ley de Moisés, Dios, en su sabiduría, promueve el concepto del Sabbath porque lo necesitamos. Necesitamos descansar y recuperarnos después de una semana agitada. Es importante destacar que el Sabbath no se limita a un día en particular, sino a tomar un día de descanso. Sabbath no refiere al día Sábado, como si el día sábado tienes que parar todo. Para mi esposa y para mí, ese día de descanso es los lunes, ya que ninguno de los dos trabaja en ese día. No se trata tanto de guardar un día específico, sino de encontrar un día para descansar.
Cuando planifiques tu Sabbath, pregúntate si las actividades que planeas son relajantes y si glorifican a Dios. Leer la Biblia es, por supuesto, una excelente opción. Sin embargo, otras actividades, como escuchar música, pasear por el parque o la playa, escribir en tu diario o disfrutar de una comida al aire libre, también pueden ser relajantes y glorificar a Dios. Al expresar gratitud y alabar a Dios por su creación y por la comida, tienes la oportunidad de disfrutar y recargarte para la semana. Así que encuentra un día para tu Sabbath, ya sea el domingo u otro día de la semana, y trata de evitar realizar tareas agotadoras en ese día. En su lugar, disfruta de la compañía de tu familia y de la iglesia. Aprovecha la bendición del Sabbath para alabar a Dios y encontrar renovación.
Habito 3: Relaciones saludables
En Génesis 2:18, Dios declara que no es bueno que los seres humanos estén solos. Esta declaración no se limita solo a las relaciones matrimoniales, sino que se aplica a las relaciones en general. Como seres sociales, necesitamos de otros para prosperar y tener vidas saludables. Es por ello que es fundamental ser intencionales en el cultivo de amistades.
Los amigos son aquellos con los que puedes divertirte, conversar y desahogarte. En México, valoramos mucho la importancia de la familia, lo cual es maravilloso. En el lugar donde vivo, Australia, la importancia de las amistades es más destacada, siendo los amigos más cercanos que los propios familiares. Personalmente, considero que ambos son esenciales. Cultivar amistades y pasar tiempo con personas de nuestro círculo social no debe subestimarse. Contar con la confianza y el apoyo de amigos es simplemente invaluable.
El libro de Proverbios 18:24 menciona que existen amigos más fieles que un hermano. Hay ciertas conversaciones que solo puedes tener con un amigo, en lugar de hacerlo con tu pareja o familiares. Contar con diferentes voces en nuestras vidas nos ayuda a crecer. Tener un amigo dispuesto a hacer preguntas difíciles, con quien puedas divertirte y desahogarte, y que también pueda brindarte consejos, es de suma importancia.
No olvides la importancia de nutrir y mantener tus amistades. Busca oportunidades para conectarte con tus amigos, ya sea para compartir momentos de alegría o para brindar apoyo mutuo en los momentos difíciles. La presencia de amigos confiables y leales en nuestras vidas es un regalo invaluable que nos enriquece y nos ayuda a avanzar en nuestro camino hacia una vida plena y saludable. Mi esposa y yo tratamos de vernos con amigos una o dos veces por semana y eso nos ayuda a crecer en comunidad.
Habito 4: Cultivando menta Sana
No puedo enfatizar lo suficiente la importancia de cultivar una mente sana para una buena salud. Proverbios 4:24 dice: “Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida”. Aquí, el corazón se refiere a nuestros pensamientos, sentimientos y voluntad. En la sociedad actual, la ansiedad, la depresión y el estrés son muy comunes. Quiero repetir que tener una buena salud mental no depende únicamente de la fe. Si no cultivamos buenas prácticas, si no dormimos bien, si no descansamos adecuadamente, si nuestro cuerpo no está saludable, si nuestras relaciones son tóxicas, inevitablemente terminaremos agotados, insatisfechos o deprimidos.
Practicar actividades que fomenten la reflexión es de gran ayuda. La oración, por ejemplo, es un refugio donde puedes expresarte ante Dios. Además, escribir en un diario puede ayudarte a reflexionar sobre tus sentimientos y comunicarlos a otros. La meditación en la Palabra de Dios también puede ayudarte a mantener el enfoque en las verdades divinas, especialmente en un mundo lleno de mensajes contradictorios. Como dice el proverbio 4:22: “No pierdas de vista mis palabras; guárdalas muy dentro de tu corazón. Ellas dan vida a quienes las hallan; son la salud de todo el cuerpo”.
La gratitud es otra práctica poderosa. Piensa en las cosas por las que estás agradecido y da gracias a Dios por tu familia, tu trabajo, tu salud. Tener una actitud de agradecimiento tiene una influencia significativa en nuestra perspectiva y no debe subestimarse. Así que sé intencional en encontrar momentos durante el día o la semana para cultivar estas prácticas, ya sea por la mañana, durante el día o por la noche.
Quiero ser claro en que estos principios son una forma de prevención. Si estás enfermo físicamente, debes acudir a un médico. Si tu salud mental está afectada, debes buscar ayuda, como psicólogos y terapia. Si te sientes desconectado espiritualmente, busca a Dios y conecta con la comunidad de la iglesia. Nuevamente, siempre debemos ser intencionales en cuidar cada área.
Gracias a Dios, como cristianos, podemos buscar a Dios a través de la oración, su Palabra y el Espíritu Santo, así como a través de la comunidad de la iglesia. Pero también podemos tener una perspectiva bíblica de que nuestro cuerpo y nuestra mente son importantes y nos hacen seres humanos completos
Definitivamente, tener una buena salud física nos proporciona una sensación de bienestar y energía. El descanso adecuado nos recarga para mantenernos motivados y de buen humor tanto en el trabajo como en casa. Tener un día de descanso, un Sabbath, nos ayuda a centrar a Dios en el centro de nuestras vidas y nos invita a disfrutar y estar agradecidos por todo lo que Él nos brinda. Cultivar relaciones saludables nos ayuda a crecer como personas y nos permite amar a los demás de manera genuina. Además, contar con una buena salud mental nos brinda una perspectiva saludable de la vida y nos proporciona las herramientas necesarias para enfrentar las tareas, rutinas y conflictos diarios.
En Mateo 22:37, El Señor Jesús nos insta a amar a Dios con todo nuestro corazón, alma y mente. Podemos parafrasearlo y decir: ama al Señor tu Dios con todo tu ser, con todo tu cuerpo, con todas tus relaciones y con toda tu mente. El objetivo es glorificar a Dios en cada área de nuestra vida, reconocer su presencia y su influencia en todo lo que hacemos.
Al seguir estos principios bíblicos, nos acercamos a una vida equilibrada y plena, donde nuestro bienestar físico, espiritual, emocional y mental se complementan y nos permiten vivir de acuerdo con el propósito que Dios tiene para nosotros.
Gracias por escuchar este episodio de Consejos Gratis. Te invito a reflexionar sobre estos consejos y a buscar el equilibrio en todas las áreas de tu vida. ¡Nos vemos en el próximo episodio! Y no olvides compartir y dejar un comentario si tienes alguna sugerencia sobre el próximo episodio.

Dejar un comentario