Desgracias, desastres, adversidades, desdichas nos ocurren a todos. La muerte de un familiar o amigo, dolores en enfermedades, la falta de un sustento, sufrir violencia, relaciones afectadas y rotas. Todas son desgracias que inevitablemente nos ocurren a todos en algún momento en nuestras vidas. Y esto por supuesto nos hace cuestionar cosas, ponerte en un punto de desespero donde no vez la luz. Y como Cristianos, tal vez cuestionar tu fe; sí en verdad hay un Dios que se preocupa por ti. No voy a tratar de minimizar ningún sufrimiento, los sufrimientos son reales, y se tienen que reconocer para encontrar una forma de lidiar con ellos. Sin embargo, el peor error en el que se puede caer como Cristianos es creer que ninguna adversidad te vendrá. La pregunta no es qué hacer si una dificultad ocurre; sino que hacer cuando una ocurra—, ya que esto es parte de la vida. Si es así, te preguntaras entonces que esperanza tenemos en Dios. O dicho de otra forma, ¿Qué tipo de esperanza se debe tener en Dios?
La Esperanza equivocada
La expectativa errónea es creer que como Cristiano/a ninguna adversidad te vendrá. Es esa idea de creer que Dios es como el genio de la lampara; que te concederá todos tus deseos; o que Jesus es tu angel de la guarda, que solo esta ahi como un guardaespaldas. Esta idea, sin embargo, puede ser dañina. Ya que te lleva a concluir que Dios al no cumplir tus expectativas entonces no vale la pena confiar en él. Ahora bien, en esta perspectiva la persona se pone así mismo y a sus intereses primero, y trata de poner a Dios a su servicio. Cuando en realidad Jesus es el Señor por una razón, que sus creyentes se sometan a él y a su voluntad. En este sentido, la expectativa no es que Jesus es tu padrino mágico que esta para cuidar de ti; pero que el es Dios y tú como seguidor confías en él no importando la situación. Y tú has decidido seguirlo y confiar en el porqué has creído que solo en él puedes encontrar vida y vida eterna.
En Busca de Suelo Firme
Si conoces el amor y fidelidad de Dios, sabras que a pesar de las adversidades Dios esta contigo. O como Exodo 34:6 lo dice “El Señor es clemente y compasivo, lento para la ira y grande en amor y fidelidad.” Este amor de Dios es un amor fiel que no falla, y es en este carácter de Dios que podemos confiar. Y Jesus ha mostrado amor y ser fiel al sufrir y al haber crucificado en la cruz nuestras faltas y pecados para que podamos seguirlo y vivir de acuerdo a su voluntad. Pedro lo explica así:
Para esto fueron llamados, porque Cristo sufrió por ustedes, dándoles ejemplo para que sigan sus pasos… antes eran ustedes como ovejas descarriadas, pero ahora han vuelto al Pastor que cuida de sus vidas. 1 Pedro 2:21, 25.
Jesus es quien nos señala el camino a seguir, y siguiéndolo e imitándolo a él nuestra fe y carácter se vuelven más fuertes y se vuelven más a él. Si es así, este es nuestro suelo firme, que tu vida y mi vida le pertenecen a Él. Y aunque esto tal vez signifique a veces sufrir, que Él cuida de tu vida y de mi vida no deja de ser verdad. Nuestras vidas y caracteres se hacen más fuertes en las pruebas.
Dicho así nuestra esperanza y fe se hace más fuerte al perseverar en nuestros sufrimientos. El apóstol Pablo lo explica de forma clara que los creyentes no están exentos de sufrimientos, más sin embargo el carácter del creyente se transforma y se revela, al tener claro que la fidelidad a Dios no deben estar condicionados a una vida cómoda; pero en el hecho que Dios ha mostrado su amor y se ha revelado en tu vida y en mi vida para poder conocerlo y seguirlo.
¿Quién nos apartará del amor de Cristo? ¿La tribulación, o la angustia, la persecución, el hambre, la indigencia, el peligro, o la violencia? (Romanos 8:35).
En verdad la vida Cristiana no es de tomarse a la ligera, y no se puede vivir esta vida si en realidad no tomas en serio quien es Jesus y a que te ha llamado. Una cosa es segura el Señor no promete que no sufrirás, pero si que él esta contigo, “Sin embargo, en todo esto somos más que vencederos por medio de aquel que nos amó. Pues estoy convencido que ni la muerte ni la vida, ni los ángeles ni los demonios, ni lo presente ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto ni lo profundo, ni cosa alguna en toda la creación podrá apartarnos de amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor.” (Romanos 8:37-39)
Una Esperanza Segura
Si Dios ya ha revelado su amor en que Cristo murió por nosotros, entonces podemos tener seguridad que la bondad del señor es algo presente en esta vida. El Salmista lo pone así:
Pero de una cosa estoy seguro: he de ver la bondad el Señor en esta tierra de los vivientes. Pon tu esperanza en el Señor; ten valor, cobra ánimo; pon tu esperanza en el señor. Salmo 27:13-14.
Tú y Yo no somos humanos con necesidades y la vida puede presentarnos pruebas. Y aunque nuestros sufrimientos son reales, no pierdas vista de tu fundamento más seguro. Que Dios esta contigo y puedes confiar que el no te abandona. En las pruebas, en las alegrías, en las tristezas busca siempre al Señor que él es suficientemente. No trato de decir que esto es fácil, pero el camino de la fe es confiar en el Señor y seguirlo. Y como nuestro Señor le dijo a Pablo cuando este era afligido y pedía que el Señor lo sanara (Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad, 2 Cor. 12:9)—Entonces depende del Señor.


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