Tu Identidad Como Hijo de Dios

Durante la Segunda Guerra Mundial, Dietrich Bonhoeffer fue descubierto por conspirar para asesinar a Hitler, tras ser descubierto fue puesto en prison. Durante su tiempo encarcelado escribió un poema llamado “Quien soy yo,” en el que se pregunta a sí mismo, que es lo que lo define como persona; siendo que había perdido su trabajo, separado de su prometida, de su familia, e incluso a punto de morir colgado.

Lo que te define

La sociedad a nuestro alrededor grita diferentes respuestas a esta pregunta. Comerciales prometiendo que si compras la camioneta último modelo te hará el dueño de la carretera; o si compras la ropa a la moda serás una Scarlet Johansson o un Chris Evans. La idea es que puedes ser quien quieras ser, aunque sea una imagen exterior. El problema está en que al poner tus expectativas en que esto o aquello te hará sentir más importante, o más atractiva/o es en realidad una distracción de quien en verdad eres. Frases como “te mereces lo mejor” o “sigue a tu corazón” (por citar a Mulan) forman parte de nuestra formación y pueden crear la idea que todo se trata de satisfacerte a ti mismo—cuando en realidad ese juego de satisfacciones es como intentar agarrar agua con tu mano.

Considerando Respuestas

Empecemos por considerar estos escenarios de lo que tal vez te hace ser Fernanda o Juan. ¿Es como la gente te ve? La mayoría de las veces, trato de ser amigable, sirviendo en mi iglesia, ayudando a los demás. Quizás para algunos soy el tipo confiable, para otros quizás no tan confiable en el trabajo. Para algunos, tal vez soy el tipo sonriente que invita amigos a comer en casa, para otros quizás un poco callado cuando quiero estar solo. No quiere decir que soy un hipócrita, pero muchas veces las personas solo ven una parte de ti. Entonces ¿eres lo que las personas piensan de ti? Está claro que no, hay más de ti de lo que se deja ver.‍

Que hay de tu trabajo, eres el Ingeniero Pedro o la Doctora Rosita, o quizás es una profesión que esperas desarrollar en un futuro. Aunque estoy agradecido de estudiar Teología, ¿eso determinaría mi identidad como “Edgar el asombroso teólogo”, ok, tal vez estoy exagerando, pero mi punto es, que pasaría si mis objetivos profesionales no se cumplen, o si pierdo mi trabajo—no es que sea negativo, pero la vida no es una línea recta. Entonces, si es así podemos decir, que tener un título, o ejercer un trabajo (aunque esto sea bueno y necesario) no significa que tu identidad como persona depende de ello—eres más que un trabajo.

Photo by Marcus Herzberg on Pexels.com

Conocidos por Dios

Entonces ¿Quién Eres? Hay un salmo que nos ayuda a encontrar una respuesta.

Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que allí fijaste, me pregunto: ¿Qué es el hombre, para que en él pienses? ¿Qué es el ser humano, para que lo tomes en cuenta?

Salmo 8:4-5

El salmista hace la pregunta y la responde al mismo tiempo, somos aquellos a los que Dios considera, y mantiene cerca de su corazón. Regresando a la historia de Bonhoeffer, él perdió trabajo, separado de su prometida, amigos, familia; se encontró solo en una celda, a punto de morir, y en su poema dice:

¿Quién soy yo?, este o aquel, ¿Soy una persona hoy y mañana otra? Quien realmente soy, tú me conoces, soy tuyo, ¡O Dios!‍

Bonhoeffer lo expresa de una manera simple, pero profunda; nuestro valor e identidad no se basan en las circunstancias en las que vivimos, la vida pasa y más de las veces conlleva desafíos y dudas. Dicho de forma simple, tu vida no encuentra su valor en perseguir y conseguir una posición o bienes materiales—Ya eres alguien a quien Dios atesora y no eres más o menos para El porqué no manejas cierto carro o por la colonia donde vives. Pero si miras más allá y te das cuenta de quien eres ante Dios—entonces sabras que eres hijo e hija de Dios.

Dejar un comentario